9 de abril de 2017

Marañuelas de Avilés



INGREDIENTES

Primera masa o fermento:
  • 100 gr. de harina repostería
  • ½ vaso de agua tibia
  • 100 gr. de levadura de panadería

Para la 2ª masa:
  • 1 kg. de harina fuerza
  • 6 huevos
  • 250 gr. de mantequilla
  • 250 gr. de azúcar
  • Una pizca de sal
  • Ralladura de 1 limón
  • Un chorrito de anís



ELABORACIÓN:

1-Hacemos la primera masa y dejamos fermentar durante un par de horas. ¿Cómo? Revolvemos la levadura en el vaso de agua y lo agregamos al bol donde habíamos echado la harina pesada previamente. Mezclamos los ingredientes con una espátula o cuchara.
2-Mientras fermenta esta primera masa, hacemos la segunda.
Ponemos en un bol grande la harina, el azúcar, los huevos batidos, la mantequilla a temperatura ambiente, la sal, la ralladura de limón, y el chorrito de anís. Mezclamos un poco. Cuando tengamos el fermento lo añadimos y seguimos amasando.
Debemos poner sólo la harina justa dejando un mínimo para ir añadiendo a fin de conseguir una mezcla compacta y que no se pegue entre los dedos.
Al principio parece que la masa necesita más cantidad de harina fuerte, pero en la medida en que sigamos amasando, vamos apreciando el incremento de consistencia de la mezcla. Cuanto más amasemos mejor.

Dejamos fermentar durante ocho  o diez horas, por ejemplo por la noche. Aumentando según apreciamos moderadamente en ese tiempo el volumen inicial.
Por la mañana se divide cortando con cuchillo la masa ya muy compacta para ir dándole la forma a cada marañuela con dos bolas: una mayor y otra más pequeña, superpuestas. Y les damos unos cortes.
Pintamos con huevo batido y horneamos a 160º hasta que veamos que están ligeramente doradas. (Aprox. 30 min.)



Le damos forma y cortes, pero ¡ojo!, porque en la bandeja hay que separarlas más

Una de las hornadas

La más guapa


OTRO PROCESO DE ELABORACION

Visitado un experto en la elaboración de las marañuelas de Avilés, trasladamos a quien interese un nuevo proceso, sencillo, rápido, barato y lo más importante de resultado muy muy gratificante y sabroso.

Esta fue nuestra proporción y medida de ingredientes para dos bandejas de horno.

1º/ 2 Kg. de harina de trigo
2º/ 12 huevos
3º/ 1/2 Kg. de azúcar
4º/ 1/2 Kg. mantequilla
5º/ 1/4 Kg. de levadura de panadería
6º/ Ralladura de limón
7º/ Pizca de sal
8º/ Chorrito de anís


Son varias las fases en las que podemos dividir el proceso de elaboración de las marañuelas a saber:

Primera: Crema de huevo
En un bol grande batimos 10 huevos completos y dos yemas (eliminamos dos claras de la docena)
Añadimos el azúcar (medio kilo) y seguimos batiendo durante un buen rato hasta conseguir una crema suave, sin grumos, y sin sentir el grano de azúcar al probarla. La ralladura de la piel de un limón y un chorrete de anís completarán su sabor. En el agua de una tacita de café o medio vaso disolvemos una pizca de sal y le damos al mix las últimas vueltas.

Segunda: Mantequilla
Calentamos medio kilo en una olla a fuego lento hasta que se licue completamente. Con una cuchara eliminamos la capa superior (como una nata de color blanco)
Luego, entre 2 personas, cuando la mantequilla esté templada, pero aún licuada, se va echando al bol, mezclando muy poco a poco con la crema de huevo sin dejar de revolver para que no se corte la mezcla.

Tercera: Masa
A un paquete de harina se le añade la levadura de panadería muy rota, totalmente desmenuzada, para que se deshaga y mezcle uniformemente, y ese será el mix que después utilizaremos como base para ir amasando el bolo final
Con ese primer kilo de harina de trigo y levadura, sobre una mesa amplia un poco enharinada, se hace un montón con la peculiar forma de un volcán, y entre dos personas, una sin parar de amasar y la otra vertiendo el mus de huevo en el centro, se va compactando el segundo kilo añadiendo la harina del paquete poco a poco hasta que sea un todo uno, y no se nos pegue ni a las manos ni a la mesa. No necesariamente hay que añadir el segundo kilo completo, sino según el estado más o menos compacto de la masa nos vaya pidiendo.

Cuarta: Fermentado
En un lugar templado, bien a temperatura ambiente si no está fresco, con la olla sobre una madera (un poco aislada) y tapada con una gamuza, dejaremos que la masa vaya creciendo por un tiempo no más allá de seis u ocho horas.

Quinta: Horneado
Se van componiendo bolas (ligeramente aplastadas) de dos tamaños diferentes. Se superpone la menor y se les dan unos cortes con el cuchillo.
Colocados en una bandeja (convenientemente distanciados pues aun crecerán otro poco), se pintarán con suavidad con un pincel de huevo previamente batido.
Finalmente se introducen en el horno a 160 grados aproximadamente de 45 a 60 minutos hasta que se doren.



4 de abril de 2017

Pico Maciédome



Diría que por situación, dureza, belleza y panorámica, el Pico Maciédome (1.903 m/a.) podría denominarse sin temor a equivocarnos cómo hermano del Tiatordos (1.951 m/a.), sin poder precisar definitivamente cuál de los dos debería ostentar la titularidad de hermano mayor. Si bien al Tiatordos se le denomina también, “La Montaña Perfecta”
Habiendo ascendido este último en dos o tres ocasiones nos faltaba el primero para ir completando las más altas de las elevaciones de los parques de Redes y Ponga.
Se sitúa precisamente el Maciédome, o Alto de Ponga, en el límite político entre ambos parques y en las estribaciones meridionales del Cordal de Ponga y septentrionales del de Valloseru.
Así pues, el día de hoy se presenta como ideal para cubrir este hueco, reto a la vez, también denominado LA PANDONA por los lugareños.
Dejando el coche en el aparcamiento de Pendones  vecindad casina a la que llegamos desde la AS-117, carretera que finaliza en el PUERTO DE TARNA, arrancamos a caminar hacia el oeste por una pista “común” de posible ascenso hacia los dos picos citados: al Tiatordos por la Foz del Palombar y al Maciédome por la Foz de Congostín.
Efectivamente, a los 15 minutos de marcha y después de cruzar un puente sobre el Arroyo Pendones, nos encontramos con esta desviación debiendo dirigirnos por la derecha.
Un segundo puente, el de Congostín, sobre el Arroyo de la Requiebra, nos introduce en un frondoso hayedo que en continua pendiente se va estrechando poco a poco hasta convertirse en una garganta de pindia, pero cómoda subida, denominada Foz de Congostìn.
Pasada la foz se nos abre un valle en el que el esfuerzo por ganar metros de altura es cada vez mayor. Nos vamos desplazando en clara dirección meridional hasta darnos un ligero descanso en la Majada Recuenco (1.370 m/a) con algunos restos de cabañas en pura ruina. Vive esta majada, sin embargo, presidida por un refugio de cazadores en perfecto estado de conservación, ubicado en una lucida, amplia y verde campera, en la que nos aliviamos con un corto respiro al ralentizar el avance.
Desde aquí el Tiatordos, se nos presenta majestuoso. Una de las mejores perspectivas de su vertiente sur. El seguir subiendo indefectiblemente determina inequívocamente la dirección hacia el Maciédome, con lo que continuamos la marcha sin parar.
La próxima etapa nos conduce hasta la Collada Llagu (1.533 m/a) situada entre el Pico El Cascayu (1.602 m/a) y la Peña El Quemau (1.658 m/a), últimas alturas del lado oriental del Cordal de Pendones. Nuevamente las ruinas de unas cabañas ponen el mobiliario de un lugar de ensueño abierto hacia el sur por las alturas del puerto de Tarna y San Isidro, y hacia el norte focalizando al Tiatordos. Un poste indicador nos muestra el camino hacia el Maciédome y el sentido hacia Pendones desde donde venimos.
La dirección de nuestro objetivo desde aquí puede tomar dos rumbos: bien por el Cuchillar más escabroso y empinado, por la ladera norte del pico, o bien volviendo la montaña por su lado meridional al encuentro de una ascensión más cómoda. Nosotros elegimos esta segunda opción y además, a partir de aquí, nos encontraríamos con suficientes jitos bien visibles. Concentración, vista el suelo y paciencia… pasamos una pedrera, pisamos algo de nieve, y con todo cuando nos dimos cuenta estábamos arriba.
Un aire de grandeza con olor a libertad nos invadió a todos, y como el día era espléndido, las panorámicas desde la cima se presentaban espectaculares. Cualquier intento de descripción literaria de las vistas podría calificarse como un ejercicio de vanidad.
Tras una somera reposición de fuerzas descendimos por el mismo camino hasta Collado de Llagu de nuevo.
Variamos luego hacia el oeste, como alternativa a la ida, por un estrecho, pero limpio y claro camino, hasta encontrarnos con una pradería con una cabaña que ya veíamos desde arriba, bucólico entorno denominado la Llana Fresnu (1.359 m/a), bajo el Pico Las Coronas (1.509 m/a).
Seguidamente, y con mucha menos pendiente, avanzamos a media altura por toda la ladera del Cordal de Pendones (1.602 m/a) hasta tropezar con una vieja casa, La Llongar(1.020 m/a), que marcaría el límite para la diferencia de paisaje, introduciéndonos en un sombrío por tupido hayedo primero y, robledal después, donde la pendiente se pronunciaría nuevamente.
En Pandevilla (921 m/a) confluimos con una ancha pista. Pasamos por la Fuente la Gargasa, y por Bolonga, y retornamos a Pendones por el sur.



Aunque para casi todos sea una obviedad, advertir que, para ver bien los textos, conviene hacer doble click sobre la fotografía para aumentar su tamaño.




Distancia: 16,1 km
Desnivel acumulado de subida: 1.295 m
Dificultad: Media-alta
Duración: 7 h 10 min




En el amplio y cómodo parking de Pendones

Por encima el famoso taller-museo de la madreña

Primera imagen del Tiatordos al salir de Pendones




En la bifurcación tomamos a la derecha

Narcissus triandrus

Arroyo la Requiebra



La Carasca, primera vista

Ya vamos subiendo


Distinguimos el Pico Senda

... y La Carasca

Acercándonos a la Foz de Congostín

 



Entre la Foz de Congostín y la Majada Recuenco

En la Majada Recuenco con el Refugio de cazadores y el Tiatordos detrás

Pico el Cascayu, hacia Collado de Llagu

Pisamos algo de nieve

En Collado de Llagu

Abierto hacia el sur a Tarna y San Isidro




Al fondo los Picos de Europa

Casi en la cima

Los jitos nos ayudaban

Desde la cima al norte el Tiatordos


al fin arriba




Vista al norte

Pico La Senda

Pico Cornielles o La Carasca

Pico Campigüeños

Pico Tiatordos
El Pierzu al NE. A la dcha. la Silla de Cabestredo
Pico Pierzu

Pico la Silla de Cabestredo

Vista al este


Pico Recuencu
De alante a atrás Picu Zorru, Pico Luengu y Sen de los Mulos

Vista al SE
Vista al S


SW

Vista al oeste


Vista NW



Juanjo y Eliseo levitan ante tanta grandeza a sus pies

Descendemos sobre nuestros pasos de ida

 Narcissus asturiensis

Con cuidado por la pendiente



En Colláu Llagos  a la izda. nos separamos de la ida.

Anemona nemorosa




Llegamos a la pradería de la Llana Fresnu

Desde aquí disponemos de la mejor vista del Maciédome

Por el hayedo el descenso es muy pendiente


Por La Llongar

Entroncamos con una ancha pista asfaltada

Fuente La Gargasa


Y por fin de vuelta en Pendones