28 de septiembre de 2019

Variables de la exposición


EXPOSICION

Compondremos un triángulo con los tres elementos esenciales que intervienen en la captura de luz de una fotografía. Cada lado del triángulo corresponderá a una de las variables.



En la base del triángulo la variable ISO con una escala de valores según la cámara y su categoría. A mayor valor más sensible será el sensor a la luz, si bien es verdad que esto tiene una penalización ya que cuanto más alta sea la ISO, a partir de un valor óptimo, peor calidad de fotografía obtendremos. Al forzar el sensor con exigencia alta nos aparecerá lo que se denomina ruido digital. Ahora bien, sería conveniente al iniciarse con la cámara probar con distintos ISOs, subiéndolos, hasta determinar con exactitud la aparición de “grano”, y recordar ese máximo, ya que no coincidirá con el límite teórico de las características de la cámara.
Las pruebas para conocer cuando realmente la fotografía pierde calidad con un ISO alto, que nada tiene que ver con el que se nos asegura en el manual de la cámara, sino que será un valor inferior, será el valor del que no deberíamos pasar en evitación del “grano”, que a su vez será tanto más ostensible cuanto más ISO seleccionemos pasado ese punto crítico.
 



El lado derecho del triángulo nos vale para representar la variable exposición, con su escala de valores de uno partido por N.
1/250, es un segundo entre 250, qué es una velocidad rapidísima muy inferior a 1/8, un segundo dividido entre 8. Mecánicamente es la velocidad de apertura y cierre de la cortinilla denominada obturador.



En el lado izquierdo del triángulo tenemos la apertura de diafragma con su escala de valores. Nos representa la cantidad de luz que a esa velocidad prevista con anterioridad ilumina la toma.
f/2,8 es una apertura de diafragma mucho mayor que f/22 con lo que a mayor selección le llegaría menos luz al sensor.



Sí bien anteriormente con una velocidad alta congelaríamos totalmente los movimientos y una velocidad lenta nos daría una sensación de movilidad –con diferentes efectos que no es el momento de detallar- , ahora con el diafragma, un f bajo de 2,8 que significa una apertura máxima, nos conduce a una profundidad de campo limitada, con f/22 conseguiríamos sin embargo una mayor profundidad de campo, realmente amplia.
Considerando que la profundidad de campo es la zona en la que los objetos de la fotografía se ven nítidos, como ejemplo podemos decir que una mariposa habría de fotografiarse con f/2,8 y una paisaje de montaña con un f/22, con lo que la parte posterior a la mariposa se vería desenfocada y sin embargo el horizonte en la fotografía de campo estaría perfectamente enfocado y nítido, perfilándose las montañas con total realismo.


Para el ajuste de estos parámetros tenemos cuatro modos esenciales de selección en todas las cámaras réflex: la P, la S, la A y la M.
La P significa automatismo total, es decir que la cámara regula automáticamente tanto la apertura del diafragma, como el ISO, como la velocidad, en función de las características del ambiente en el momento de la toma.
Según de lectura de la luz de la escena la cámara regula el 100% de estos parámetros: sensibilidad, velocidad y apertura de diafragma.
Los modos semiautomáticos se denominan con prioridad de la velocidad, el S, o con prioridad de la apertura del diafragma, el modo A.
En el modo semiautomático S de regulación de velocidad nosotros tenemos autonomía para disponer de la escala de la velocidad a nuestra conveniencia en función de si estamos fotografiando escenas de deporte, de naturaleza, de animales, u otros, y la máquina, con relación a nuestra disposición regulará o calculará tanto la sensibilidad ISO como el diafragma.
El A es el otro modo semiautomático de diafragma, en el que nosotros tendremos la libertad de seleccionar su apertura más conveniente en función de si queremos más o menos profundidad de campo, y la cámara calculará el resto: velocidad y sensibilidad. ¿Cuándo nos conviene hacer uso de la apertura de diafragma libre? Pues cuando queramos por ejemplo que el fondo de la fotografía salga desenfocado será cuando abriremos el diafragma con un f/1,4 o con f/2,8 -con lo que la profundidad de campo será pequeña y obtendremos un fondo desenfocado.
El modo M manual es quizá el más complicado porque nos obliga a seleccionar los tres valores del triángulo: diafragma, velocidad e ISO según nuestro conocimiento y criterio personal.
No se debe despreciar el modo P porque aunque sea aparentemente el más fácil, por automático total, nos permitirá concentrarnos en otros elementos de la fotografía como pueda ser la composición u otros.



Dentro de los tres modos: automático, prioridad a la velocidad y prioridad a la apertura, tenemos una cosa digna de comentar y de tener en cuenta, que es la compensación de exposición (+/-). Es una obviedad que en el modo manual, al seleccionar libremente las tres variables de exposición, no se necesita compensación alguna.
En el supuesto de tirar una foto con alguno de los tres modos de selección de exposición de los cuatro descritos, menos el de manual, y el resultado no sea de nuestro agrado, por demasiado claro (foto quemada) u oscuro (subexpuesta) disponemos del botoncito corrector denominado de la compensación.
Cuándo utilizamos este botón se nos abre una escala que partiendo de cero y hacia la derecha, dispone numeración positiva: aumenta la exposición; y hacia la izquierda abre valores negativos: minora la exposición.
La elección de alguno de estos parámetros, de cero a dos, hacia un lado y hacia otro, nos permite compensar la iluminación de la imagen. Tanto si al sacar la foto percibimos que la exposición es demasiado sobreexpuesta, es decir con demasiada claridad, o subexpuesta, con lo que la observaríamos demasiado oscura.
Cuando consideremos que la foto es oscura le añadimos un puntito de compensación en la escala positiva, con lo que estamos ordenando a la máquina que nos saque un poco más clara, porque está subexpuesta. Por el contrario cuando nos vamos a valores negativos de la escala, estamos indicando a la cámara, con la compensación, que la foto está un poco quemada, sobreexpuesta, y que tiene que reducir entrada de luz en alguna de las variables. En realidad, lo que estamos es reorientando a la cámara ya que la exposición que ha calculado, no es de nuestro agrado.




17 de agosto de 2019

Pico Socellerón


Hace unos días un grupo de amigos del bien caminar y mejor yantar acordamos realizar una excursión por los alrededores de Tolivia de León.
Así pues nos reunimos inicialmente en Villamanín, desde donde, en varios coches, por la LE-312 alcanzamos Fontun; Velilla y Barrio de La Tercia; por Cármenes por la LE-311, y tomando a izquierda por la LE-313, Valverdín, Lavandera, Genicera, Valverde y Valdeteja. Por una angosta carretera paralela al río Curueño, afluente del Esla, avanzamos hacia el norte por su margen derecha hasta Tolibia de Abajo, y de ahí, a Tolibia de Arriba, un paso.
Aquí dejamos los coches y comenzamos a caminar. Salimos del pueblo por la parte baja hacia los caminos de Valdemaría primero y de Roscayo después, todo por una amplia y cómoda pista sin demasiado desnivel. Como mayor inconveniente soportar el duro sol de plano sin la más mínima sombra durante todo el trayecto.
Tras avanzar más o menos una hora nos plantamos en la falda del pico Socellerón que conquistamos sin mayor dificultad ya que la subida ni es larga y ni demasiado pendiente.
Las vistas desde arriba impresionantes. Hacia el sureste el embalse del Porma y al noreste el pico Mahón.
Tras disfrutar del momento descendemos volviendo por el mismo sendero de aproximación. Dejamos a nuestra derecha, al retornar hacia Tolivia, el Cerro de los Joaquines y la Sierra de los Vidrios.
De nuevo en el pueblo, completada la caminata y repuestos de la misma, nos acercamos en coche hasta Lugueros para disfrutar de un refrescante baño en su poza del río Curueño. El agua superfría nos helaba hasta las ideas.
Finalmente completamos la jornada deleitándonos luego con un sabroso cabrito al horno previamente reservado en un restaurante de la zona.
En resumen, una completa y formidable jornada de las que hacen que las salidas a la montaña, y más, constituyan un verdadero placer.





Distancia: 8,5 km
Desnivel acumulado de subida: 442 m
Dificultad: Baja 
Duración: 3 horas






Desconcierto inicial a la llegada


Ya mas ordenados

Camino de Valdemaría

Vistazo atrás a Tolibia

La única sombra del camino





El Socellerón desde su base

Ya arriba








Pico Bodón al oeste


Embalse del Porma al este

Pico Mahón al Norte





Diez minutos en la cumbre y descendemos



Volviendo a Tolibia de Arriba

Poza de Lugueros

Puente medieval

Reponiendo fuerzas al final de la jornada

7 de agosto de 2019

Crema de puerros








INGREDIENTES

4 puerros

2 zanahorias

½ cebolla

1 diente de ajo

2 patatas medianas

½ litro caldo de pollo

¼ de leche

30 gr. mantequilla

1 quesito porciones

Chorrito de aceite de oliva

Sal

Pimienta blanca







PROCESO

Pochar la cebolla en chorrito de aceite.

Añadir la mantequilla, el ajo, los puerros troceados, las zanahorias en rodajas y las patatas “rotas”.

Cocer media hora con el caldo de pollo, desespumar, siempre añadiendo agua hasta cubrir.

Incorporar el quesito al final y batir.

Finalmente añadir la leche y darle el último hervor.






 Trocitos de pan tostado y virutas de perejil fresco completan el emplatado



5 de enero de 2019

Bacalao a la Portuguesa II




Ingredientes: 


  1. Dos buenos lomos de bacalao desalado
  2. 4 patatas medianas 
  3. 2 cebollas
  4. Un ajo puerro
  5. Aceite de oliva virgen extra 
  6. Dos dientes de ajo
  7. Azúcar y sal
  8. Pimienta negra y guindilla cayena
  9. Harina




Producción:


Pelamos y cortamos las cebollas en juliana y las pasamos por la sartén con sal y una pizca de azúcar hasta conseguir un aspecto de transparencia. A continuación añadimos una cucharada de pimentón dulce de la Vera, una guindilla cayena sin romper y medio vaso de vino blanco y, revolviendo de vez en cuando, conseguimos al final su reducción.







Pelamos y cortamos las patatas panadera y las colocamos y sellamos ligeramente por ambas caras en una sartén grande, previa operación de salpimentar e incorporar ajo muy muy picado. Después las pasaremos por el horno durante 15 minutos a 180 grados.

Entretanto enharinamos los dos lomos concienzudamente y los pasamos ligeramente por la sartén prácticamente con un golpe de plancha.









Tras los 15 minutos de las patatas en el horno y conseguida la reducción de la cebolla caramelizada incorporamos a la bandeja del horno los dos lomos de bacalao con parte de la cebolla por encima y le añadimos un golpe de calor de horno de no más de 5 minutos.

Emplatar, adornar y servir, con el resto de la cebolla, un excepcional manjar qué hace comida por sí mismo.

 






21 de noviembre de 2018

Alubias con setas




INGREDIENTES

1.- 300 gr. de alubias
2.- 300 gr. de setas variadas: níscalos, champiñones, trompetillas o angulas de tierra, etc.
3.- Una cebolla
4.- Tres dientes de ajo
5.- Un pimiento
6.- Fumé de vegetales
7.-Un vaso de vino blanco
8.- Una cucharadita de pimentón dulce
9.- Dos callenas
10.- Azafrán, perejil, pimienta molida
11.- Sal
12.- Aceite oliva virgen extra
13.- Salsa de soja


ELABORACION

Es sabido que la noche anterior es necesario dejar a remojo en agua fría las alubias para cocinar al día siguiente.
Con el mismo agua del remojo de las alubias y una pizca de sal se ponen a hervir muy suavemente durante hora y media.
Entretanto se sofríen los dientes de ajo se pocha la cebolla y se pasa el pimiento añadiéndole a continuación el caldo de verduras y la sal correspondiente. Seguidamente se bate un poco para no encontrar trozos en este mix.
Aparte se doran con un mínimo de aceite y en su propio jugo la mezcla de setas durante 15 minutos.
Se le suma sal, el vino blanco y un toque de salsa de soja, dejándolo hervir ligeramente para eliminar el alcohol y el fuerte olor dulzón de la misma.
Por último se unen los tres precocinados en la misma olla añadiéndoles el pimentón dulce y el azafrán. Orégano, tomillo y perejil al gusto, pero sin que falte la pimienta cayena y el toque de pimienta molida.
En una última fase se hierve el conjunto para unificar sabores durante 15 minutos.
Al día siguiente el cocido tendrá más consistencia y por tanto mejor tacto al paladar.
Es generalmente admitido que cualquier plato de cuchara está mejor al día siguiente.




Una ensalada de entrante








Y el plato de cuchara a continuación








22 de julio de 2018

Cabezas de cordero al horno




Ingredientes

  1.  dos cabezas de cordero
  2.  una patata grande
  3.  una cebolla
  4.  pimiento verde
  5.  una zanahoria
  6.  4 dientes ajo
  7.  sal
  8.  aceite
  9.  perejil fresco
  10.  pan rayado
  11.  vaso de vino blanco
  12.  vaso agua



Proceso

Arrancar el horno para ir calentando a 180
Las mitades de cabeza lechal deben estar limpias de barbas, de sangre y sin ojos.
Ponerlas a remojo en agua al menos un par de horas para eliminar los restos de sangre, y aclararlas bien antes de cocinarlas.




Cubrir con una cama de cebolla cortada en juliana el recipiente que vayamos a usar en el horno.
Freiremos un poco las patatas cortadas en rodajas de cinco mm. de espesor y las colocaremos alrededor en la bandeja.



Tras la mezcla del mortero de los dientes de ajo, el perejil y tres cucharadas de aceite, se pinta con la mezcla la cabeza de cordero.
Se salan las mitades por ambos lados y se colocan en el medio de la bandeja con el pimiento y la zanahoria repartidos.
Rociando con pan rayado las mitades de cabeza conseguiremos que sus partes blandas queden más crujientes.



Rociar con medio vaso de agua y otro medio de vino blanco e introducir en el horno. A la media hora de asado completar los otros medios.
Asar durante hora y media a 180º.



Un punto de pimienta negra parece imprescindible antes de hornear, aunque debo reconocer que, al gusto, yo le añadiría un poco de sabor contundente, con romero, orégano y/o tomillo. Tampoco el comino le viene mal al cordero.






29 de mayo de 2018

Paseo comarcal por Avilés


En un día gris con elevado porcentaje de riesgo de lluvia, no parecía lo más acertado programar una excursión larga, lejana y complicada. Por ello, una circular por la propia comarca avilesina con ausencia de dificultad y con facilidad para el retorno, si las condiciones meteorológicas se volvieran adversas, se adivinaba, a priori, como lo más adecuado.
Así pues, comenzamos la andadura dirigiéndonos por el Quirinal hasta El Caliero, cruzamos por el paso elevado la Nacional 632, variante de Avilés, y con dirección oeste nos acercamos por el Cueto a la Candaliega.
Un túnel, en esta ocasión, nos permite salvar de nuevo la Nacional 632 plantándonos en Llordal y a las mismas puertas de Piedras Blancas.
Tras aproximadamente dos horas de marcha, enfocábamos a Santa María del Mar recortando por el interior, con menor tránsito, por no coincidir hacia la costa con la carretera CT1, por la Castañalona y Villa de Arriba, bordeando el depósito y depuradora de aguas que abastece a Castrillón. La conexión con la Ronda Norte costera la realizamos desde la misma playa de Santa María, subiendo de principio unas elevadas pendientes hasta situarnos en la rasa o altiplanicie, camino ya del retorno.
Algunas fotos en la mina de Arnao nos entretienen un poco, para rápidamente alcanzar Salinas y su precioso paseo playero.
Tomamos al sur avanzando hacia Raíces para coincidir un corto trecho con el Camino de Santiago, subiendo La Cuesta hasta La Garita y el Caleyo. En la Carlanca, cruzamos entre la iglesia y el cementerio de San Cristóbal, descendiendo por Valgranda hasta El Quirinal.
Los últimos 4 ó 5 km. con algo de lluvia no desdibujaron un paseo entrañable con un total de poco más de 20 km. de longitud de completa circular.






Distancia: 20,4 km
Desnivel acumulado de subida: 550 m
Dificultad: Media-baja
Duración: 4 horas





Estadio de fútbol Suárez Puerta

Las pintadas se sitúan entre el delito y la obra de arte

Por El Gaxín


Sobrecruzamos la variante

El Caliero






La Plata


Entramos en Piedras Blancas


Subimos por la urbanización de Villar hacia El Puerto

Pasamos el Bosque Didáctico...

... y Arancés





Depósito de agua de Barru

Atajamos hacia Sta. Mª del Mar



Desde la playa acometemos la Ronda Norte hacia el oeste, Avilés

Playa de Sta Mª del Mar

Dejamos atrás Sta María

Mirando hacia atrás, al este


Hacia adelante, al oeste

Arnao


La Mina


Túnel de Arnao

Playa del Cuernu










Playa de Salinas




Paseo de la playa





Subiendo a la Sablera desde Raíces vemos Los Gauzones

Desde La Garita vemos de modo privilegiado el Peñón de Raíces.


(Texto copiado de la Web del Ayto. de Castrillón)
El castillo de Gauzón, la fortaleza más emblemática de los reyes de Asturias, se localiza en el Peñón de Raíces (Castrillón). Desde su emplazamiento dominaba la ría de Avilés y la línea de costa. En tiempos pasados el mar llegaba a los pies del promontorio. Cuando la marea descendía, quedaba a la vista una amplia superficie de dunas y marismas. En 1972-77, Vicente José González García dirigió las primeras excavaciones. Desde el año 2007 se está llevando a cabo un Proyecto de Excavaciones Arqueológicas impulsado por el Ayuntamiento de Castrillón, que cuenta con el apoyo de la Consejería de Educación, Cultura y Deporte del Principado de Asturias.
Las excavaciones arqueológicas han permitido recuperar construcciones de un asentamiento con fechas más antiguas de los siglos VI-VII d.C. Corresponden a muros de piedra y mortero de cal y a diversos indicios de ocupación. Estas evidencias suponen la prueba de un enclave ligado a una clase social poderosa que habría de jugar un protagonismo esencial en la formación del reino de Asturias.



Dentro de sus murallas se elaboró durante el año 908 la conocida Cruz de la Victoria, dato constatado mediante una inscripción en el reverso de la misma; esto concede simbólicamente a Raíces la paternidad del emblema más antiguo del pueblo asturiano, reflejado también como símbolo oficial de la bandera del Principado de Asturias.
 

Iglesia de San Cristobal, Parroquia de Entreviñas

De nuevo en la calle José Cueto